
Salón
El salón es la estancia donde más horas se pasan despiertos y donde conviven más usos: descansar, recibir, trabajar, jugar. Decorarlo bien es, sobre todo, ordenar esos usos.
Empieza por la alfombra y la distribución: que el sofá y las butacas formen un grupo de conversación en torno a una mesa de centro, con las patas delanteras sobre la alfombra. Después, la luz: al menos tres puntos bajos, repartidos en triángulo.
Los textiles ponen el color. Si el sofá es neutro, puedes permitirte un tono más profundo en cojines y plaid y repetirlo una vez más en la estancia (un jarrón, una lámina) para que parezca intencionado.
Tres detalles que marcan la diferencia
- Mesa de centro a 40-45 cm del sofá: se llega sin levantarse y se pasa sin tropezar.
- Televisor integrado en una pared con estantería o cuadros para que no sea el único protagonista.
- Una planta alta en la esquina más vacía equilibra la composición mejor que otro mueble.




